Alimentación, Vida sana

El camino hacia una vida más sana

Muchas veces la gente me pregunta cómo pueden conseguir tener una vida más equilibrada, más sana o con menos enfermedades o estrés buscando la solución milagrosa que les sirva para mejorar su salud y, a menudo, mi respuesta suele desilusionar al que interpela. ¿Por qué?

“Sólo me empecé a interesar por la nutrición hace tres años”

Mi interés en el campo de la nutrición se remonta a hace unos tres años aproximadamente. Hasta entonces, como siempre he sido deportista, solo había pasado por pequeñas aventuras nutritivas que te dicta la propia razón, como moderar el consumo de dulces (conozco a poca gente que fuese capaz de ingerir las cantidades que yo ingería) o de alcohol o de café. Pasé también por una nutricionista que me hizo la típica dieta para perder algo de peso y… ya está, hasta ahí llegaron mis escarceos “nutritivos”. Nunca me preocupó en exceso lo que comía y siempre mantuve un peso correcto.
Decía que hace unos tres años se despertó en mí una curiosidad por la alimentación y el detonante fue la lectura de un libro del tenista Novak Djokovic que, contrario a los libros de deportistas, no hablaba sobre deporte, sino sobre nutrición. Aquello me llamó la atención y, movido por la recomendación de un amigo, decidí leerlo. En esa época yo había comenzado a experimentar una nueva forma de correr, descalzo o con calzado minimalista, con buenos resultados. Mis constantes dolores en las zonas externas de las rodillas habían desaparecido y podía correr largas distancias sin dolor otra vez. Menciono esto, porque creo que esa prueba de cambiar la manera de correr, contraria a la tendencia habitual de correr con zapatillas amortiguadas, y el éxito que en mí tuvo, provocaron una apertura de mente en mí que, cuando leyendo el libro de Djokovic, éste planteaba una prueba de dos semanas sin comer ningún alimento que contuviese gluten, para evaluar pasado ese periodo si uno se sentía mejor, igual o peor, no dudé en hacer la prueba para ver si conseguía una mejora similar a la lograda cuando modifiqué la manera en que corría.
Los resultados, como podéis imaginar, fueron sorprendentes. Pasadas dos semanas, me notaba con mucha más energía, dormía mejor, el asma que padecía de vez en cuando, prácticamente había desaparecido y encima había perdido dos kilos de peso. Pasado un mes y medio mi rendimiento corriendo mejoró ostensiblemente, tanto en distancias como en velocidad, y también en el trabajo me notaba más lúcido y con mejores ideas. Y… ¿qué es lo que hice entonces? Lo que después, a través del curso de Health Coach que realizo, me di cuenta que ¡no había que hacer!

¡Lo que no hay que hacer!

Me convertí en un radical de mi dieta, influido por la clásica tendencia en nutrición de generalizar, y sugería a toda persona viviente que se cruzaba conmigo, buscase esa sugerencia o no, que redujese el consumo de azúcar, que eliminase totalmente el gluten (pan, pasta y cereales son el diablo, les decía), que vigilase la ingesta de lácteos. Ahora que ha pasado un tiempo de eso, y con una actitud más indulgente hacia la comida de otras personas, tanto mi novia como mis padres me confiesan que, a ratos, que yo quiero pensar que fueron pocos, era insoportable. La realidad era que solo deseaba que la gente que estaba a mi alrededor pudiera experimentar esa tremenda mejoría que yo había experimentado. De hecho, algunos amigos, un socio y hasta mi novia, aunque solo por un breve espacio de tiempo esta última, siguieron parte de mis consejos y también experimentaron en sus carnes los beneficios de este tipo de dietas.
¿Porqué digo que no tenía que haber hecho eso, que va unido a porqué ahora mi respuesta inicial desilusiona a la gente que busca una receta rápida para perder peso, sentirse mejor consigo mismo o ser feliz? Porque en la nutrición integrativa los absolutos no valen: ningún teoría nutritiva o dieta funciona para todo el mundo. Ni siquiera una dieta que funcione durante un tiempo con uno mismo, puede que siga funcionando en el futuro. Este concepto de bioindividualidad es el que descoloca, a priori, a quien busca una serie de pautas rápidas a las que adherirse para lograr beneficios en unos pocos días.

Las dietas rápidas no funcionan y, sin embargo, siguen vendiendo libros

Conocerse bien a uno mismo y cómo los diferentes alimentos afectan a nuestro organismo no es algo que se logre de manera rápida: hay que experimentar mucho, tomar notas, evaluar sensaciones. Incluso, en más ocasiones de las que nos pensamos, el problema no está en la alimentación, sino en las relaciones sentimentales, el trabajo diario, la falta de ejercicio, etc. Lo que se considera la “alimentación primaria” es mucho más importante de lo que los nutricionistas estiman (ver el ejemplo de la gente de Roseto, que publiqué el Jueves pasado), hasta tal punto que puedes comer toda la lechuga y brócoli del mundo y tener una salud deplorable.
¿Te ha decepcionado también mi respuesta a cómo conseguir tener una vida más sana? Espero que no, pero para que no te vayas totalmente de vacío, sí que hay unas pautas generales que te pueden servir para sentirte mejor. Mi consejo es que hagas como yo hice: elige una de ellas, solo una, e incorpórala en tu rutina diaria. Intentar cambiar de la noche a la mañana todos nuestros hábitos no saludables, no solo es una quimera, sino que también nos provocará un nivel de insatisfacción superior al inicial, si fracasamos. Por eso, es mejor hacer pequeños cambios y, cuando estén plenamente asimilados en nuestra rutina diaria, añadir otra mejora más. Ya sabes, piano piano, si arriva lontano.

  1. Bebe más agua
  2. Haz ejercicio físico de intensidad moderada de manera habitual
  3. Incrementa el consumo de verduras de hoja verde
  4. Come menos alimentos procesados

  5. Trabaja en algo que te apasione

  6. Fomenta las relaciones saludables

Como veis, todas estas pautas son de sentido común, y fáciles de incorporar en el día a día, pero si tienes dudas sobre alguna o crees que te puedo ayudar en tu camino para conseguir una vida mejor, escríbeme y estaré encantado de ayudarte!

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¿Qué más?

Si quieres saber más sobre cómo he conseguido llevar una vida saludable y cómo voy a lograr cambiar la salud de cientos de personas, no te pierdas los siguientes posts.
Ah, y antes de que se me olvide:
¿Tienes alguna duda? ¿Algún comentario que aportar a la discusión? ¿Has probado alguna dieta y no ha funcionado?
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