Alimentación

Cura tu estómago y curarás tu cuerpo

La salud de tu estómago lo es todo. Problemas gastrointestinales o de microbioma como el síndrome del colon irritable, SBID (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado) o la candidiasis se les relaciona con casi todos los problemas modernos de salud. Desde ganancia de peso y fatiga, hasta ansiedad y depresión, o condiciones autoinmunes y cáncer, hay muchísimas consecuencias si tienes unos intestinos y estómago enfermos.

Puede que pienses que si vas al baño con normalidad, estos problemas no tienen que ver contigo, pero la realidad es que no necesitas sentir nada en el estómago para padecer los problemas que subyacen a un estómago enfermo. Algunos sí que son sintomáticos, como malas digestiones o pesadez, pero otros no tienen nada que ver. De hecho, el 22% de las personas con problemas de estómago pueden tener sus intestinos delgados dañados, ¡pero no sufrir ningún síntoma gastrointestinal!

Quizá ya hayas leído sobre esto anteriormente y no te pille de nuevas, quizá no. Aun así, ¿quieres saber cuánto cuesta de curar un estómago enfermo y disfrutar de los beneficios? ¡Sigue leyendo!

¿Cuánto tiempo tarda en curarse tu estómago?

Primero de todo, un simple apunte a nivel celular. Tu estómago está constantemente regenerándose, gracias a los enterocitos. En un estómago sano, cada dos o tres semanas se produce una regeneración total. Para una persona normal, que no padezca enfermedades autoinmunes, alergias a comida u otros problemas inflamatorios y de salud, los estudios sugieren que se tarda entre dos y 12 semanas.

Otro estudio, de Harvard y publicado en la revista Nature, encontró cambios significativos en las bacterias del estómago solo después de tres días tras haber cambiado la alimentación. Esto demuestra el increíble poder que tiene la comida que ingerimos. Por desgracia, mucha gente que necesita curar su estómago e intestinos tiene otras condiciones que hacen que la curación sea más compleja y lenta.

¿Cómo puedes curarlo?

Lo primero de todo, debes querer realizar cambios en tu alimentación y evitar aquellos alimentos que se han demostrado más capaces de provocar inflamación en tu cuerpo. Ojo! No toda inflamación es mala. En su justa medida, la inflamación permite a nuestro organismo defenderse de virus o bacterias dañinas. Pero cuando el cuerpo está sobre expuesto a una inflamación constante, ahí empiezan los problemas.

Alimentos inflamatorios:

  • Aceites de maíz y soja
  • Leche pasteurizada
  • Carbohidratos refinados (pasta, arroz)
  • Carnes convencionales (que no se han criado en libertad y alimentado de pastos)
  • Azúcares
  • Grasas trans

Sí, lo sé, eso es una parte importante de tu dieta, pero no te preocupes, que a continuación te pongo las alternativas saludables, que luchan contra la inflamación extra de tu organismo y que te permitirán tener un estómago sano!

Todos los alimentos ricos en antioxidantes ayudan en este proceso y, aunque no es el objetivo, además ¡te ayudarán a perder peso!

Alimentos anti-inflamatorios:

  • Açaí
  • Verduras de la familia Allium (ajos, cebolletas, puerros, cebollas, chalotas)
  • Judías, alubias, habas, garbanzos y lentejas
  • Alimentos verdes
  • Pimientas picantes
  • Frutos secos y semillas
  • Brotes y germinados

Una orientación sobre las dosis recomendadas podría ser la siguiente:

Verduras:

Un mínimo de cuatro o cinco raciones al día de remolachas, zanahorias, verduras crucíferas (brócoli, coles, coliflor, kale), verdura de hoja oscura, como espinaca, repollo o lechugas, cebollas, guisantes, algas y calabacines.

Frutas:

3 o 4 raciones diarias de manzanas, arándanos, frambuesas, cerezas, nectarinas, naranjas, peras, uvas, ciruelas, granadas y fresas.

Agua:

Bebe de 4 a 6 vasos de agua a lo largo del día.

Legumbres:

1 o 2 raciones al día de judías negras, judías adzuki, garbanzos o lentejas.

Grasas saludables:

De 5 a 7 raciones diarias de aguacates, aceite de oliva virgen extra, semillas de lino y cáñamo, aceites de avellana, sésamo, nueces o girasol.

Hierbas saludables y especias:

La cantidad que desees de albahaca, pimientas picantes, canela, cilantro, comino, cúrcuma, ajo, jengibre, romero y tomillo.

Proteínas:

1 o 2 raciones a la semana de huevos, carnes alimentadas de pasto y criadas en libertad, quesos ecológicos de cabra u oveja, pollos criados en libertad y yogurt ecológico.

Como ves, tienes un espectro enorme donde elegir y millones de combinaciones que puedes hacer para conseguir mejorar la salud de tu estómago y, por añadidura, de todo tu cuerpo. ¿Te animas a comenzar el cambio?

El camino no es fácil, porque hay que vencer muchos hábitos, mucha publicidad invasiva, información contradictoria, pero para eso nos tienes a nosotros. Si tienes dudas, estamos disponibles para ofrecerte nuestra ayuda, como coaches de salud que somos. Así que ¡no dudes en escribirnos, estaremos encantados de ayudarte!

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