Dietas

¿Qué dieta sigo?

Independientemente de que haya muchos factores que influyan sobre la salud y el bienestar de las personas, la mayoría de las ocasiones que alguien quiere mejorar ambos, se empieza recurriendo a la dieta. Pero con la cantidad de dietas que hay, ¿cuál es la mejor?
Ya lo indicaba en mi artículo “El camino hacia una vida más sana”, y lo repito ahora. Hay multitud de dietas y, fruto de la velocidad con la que vivimos, la industria editora intenta aprovecharse de ello sacando libros como “La dieta de los días” o “La dieta del Helado”, que sin duda llaman la atención y que cualquiera, por poca fuerza de voluntad que tenga, puede seguir. El problema es que las dietas, y no solo esas cuyo título ya nos da una idea de la utilidad que tendrán, sino cualquiera, no sirven.

Me explico, los seres humanos, como cualquier otra especie animal, sabemos que lo que comemos influye en nuestra vida. Hemos comido multitud de alimentos y sabemos qué nos sienta bien y qué hace que al día siguiente tengamos malestar o durmamos peor la misma noche que lo comemos. De la misma manera que uno mismo descubre las relaciones que debe o no tener, o la música o las películas que a uno le gustan, así debería suceder con la comida.

¿Por qué es aceptable decirle a la gente qué debería comer?

La comida tiene que ser algo individual, que no esté constreñido o limitado en una determinada dieta. La maravilla de poder elegir entre multitud de alimentos es precisamente el ir probando y viendo cómo sienta cada uno a nuestro organismo, hasta dar con aquellos que nos proporcionan los nutrientes que necesitamos a la vez que nos hacen sentir bien. El sexo, la edad o nuestra procedencia (estamos genéticamente determinados para consumir aquellos alimentos que nuestros antepasados consumían) determinan nuestra alimentación, por lo que es importante prestar atención a estos.
Cualquier generalización es mala. Sin ir más lejos, está demostrado que las pirámides, los platos o las pagodas alimentarias (depende del país donde nos encontremos cambia la simbología, pero no el contenido) no están consiguiendo frenar el incremento de obesidad en la población, ni el aumento proporcional en enfermedades como cáncer, alzheimer o diabetes. Si bien han evolucionado mucho con el tiempo, a mi entender siguen por detrás de lo que debería ser una alimentación equilibrada, seguramente por estar influenciadas por los grandes lobbys de la alimentación.
Por eso, no voy a deciros qué dieta debéis seguir, pero sí que os voy a poner un ejemplo de lo que debería constituir la base de una alimentación sana. Después, si uno prefiere comer más verdes y otro más tomates, ya es cosa de cada cual y con qué se sienta mejor.

plato

Una dieta equilibrada tiene que tener un alto contenido de frutas y verduras, proteínas y cereales integrales, agua y grasas y aceites. Como verás, se puede construir a medida de cada uno la dieta que se quiera. Si no te gusta comer carne o estás en contra de la manera en que se procesa la misma, puedes comer proteínas de otras fuentes, como los pistachos o los huevos. Puedes tomar lácteos como fuente de proteína también, o evitar la lactosa porque no te sienta bien.
En resumen, si quieres conseguir alimentarte mejor mi consejo sería que evites ir a un nutricionista clásico que te marque cada momento del día lo que debes comer y que, partiendo de un plato como el de arriba, vayas haciendo experimentos y pruebas, anotando cómo te sientes después de cada comida hasta encontrar un balance entre lo que mejor te sienta y aquellos caprichos que te gusta darte de vez en cuando. Y, por supuesto, no olvidar que el exterior del plato (Carrera profesional, espiritualidad, relaciones y actividad física), ¡juega una parte muy importante también para conseguir una salud 10!

¿Qué más?

A partir de ahora, voy a publicar un post todos los jueves. Si quieres saber más sobre cómo he conseguido llevar una vida saludable y cómo voy a lograr cambiar la salud de cientos de personas, no te pierdas los siguientes.

Ah, y antes de que se me olvide:

¿Algún comentario que aportar? ¿Has probado alguna dieta y no ha funcionado? ¿Qué alimentos sientes que incrementan tu energía y cuáles te la disminuyen?
Si te ha gustado el post y crees que podría ser interesante para más gente, no dudes en compartirlo!
Si además, quieres probar los zumos que hacemos, que sirven para resetear tu cuerpo y llenarlo de vitaminas, puedes comprarlos aquí.
¡Nos vemos el jueves que viene!

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